Conducir un vehículo es mucho más que acelerar y frenar; se trata de un equilibrio entre control, seguridad y precisión en cada movimiento. Para lograrlo, los fabricantes de automóviles incorporan en el tablero instrumentos que ofrecen información esencial sobre el rendimiento del carro. Entre estos, uno de los más importantes es el velocímetro de un carro, que permite conocer en tiempo real la velocidad a la que nos desplazamos.
Este dispositivo no solo es fundamental para cumplir con las normas de tránsito, sino también para evitar accidentes, mantener el consumo de combustible en niveles adecuados y optimizar la experiencia de conducción. En esta guía completa conocerás qué es un velocímetro, cómo funciona, qué tipos existen y cuál es la diferencia entre el tacómetro y velocímetro, para que aproveches al máximo su utilidad.
El velocímetro es un instrumento de medición que indica la velocidad de desplazamiento del vehículo. Se muestra en kilómetros por hora (km/h) en la mayoría de países, aunque en algunos, como Estados Unidos o Reino Unido, se utiliza millas por hora (mph).
Su importancia va más allá de marcar un número en el tablero: ayuda al conductor a mantener una velocidad segura, prevenir multas y adaptarse a las condiciones de la vía. De hecho, sin un velocímetro funcional, conducir se vuelve mucho más riesgoso, ya que la percepción de la velocidad no siempre coincide con la realidad.

Comprender cómo funciona el velocímetro es clave para valorar su papel en la conducción. Básicamente, se encarga de transformar el movimiento del vehículo en una lectura visual en el tablero. El proceso se puede dar de dos maneras:
Es el sistema más antiguo y característico de los vehículos clásicos. Funciona mediante un cable flexible conectado a la caja de transmisión. A medida que las ruedas giran, este cable transmite el movimiento hasta un imán dentro del velocímetro. Este imán hace que una aguja gire sobre una escala graduada, marcando la velocidad.
Predomina en los vehículos modernos y ofrece mayor precisión. Utiliza sensores magnéticos o de efecto Hall instalados en la transmisión, que detectan la rotación de los ejes. Estos sensores envían pulsos eléctricos a la computadora del vehículo, que interpreta la información y la muestra en una pantalla digital o mediante una aguja controlada electrónicamente.
Ambos sistemas se calibran para garantizar que el dato mostrado corresponda a la velocidad real. En muchos modelos, la calibración también considera el tamaño de las llantas, ya que un cambio en su diámetro puede alterar la lectura del velocímetro.

Si bien la clasificación más común es velocímetro mecánico y velocímetro electrónico, también podemos hablar de subcategorías según su presentación y tecnología:
Cada tipo de velocímetro cumple con la misma función, pero su elección depende del diseño del vehículo, las preferencias del conductor y el nivel de tecnología incorporado.
En el tablero de un vehículo suelen aparecer juntos el tacómetro y velocímetro, pero cumplen funciones distintas.
Un velocímetro defectuoso no solo dificulta cumplir las leyes de tránsito, sino que también afecta la seguridad. Conducir sin saber la velocidad exacta puede resultar en multas, sobreesfuerzo del motor o pérdida de control en curvas y zonas de riesgo.
El mantenimiento preventivo es la mejor forma de evitar problemas. Esto incluye:
En caso de fallo, siempre es recomendable acudir a talleres especializados Changan y utilizar repuestos originales de calidad.
El velocímetro es un aliado silencioso pero vital. Sin él, conducir sería un juego de adivinanzas peligroso. Conocer cómo funciona el velocímetro y los distintos tipos de velocímetro te permitirá cuidar mejor tu vehículo y manejar con confianza.
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